Es oficial, el otoño ha entrado esta semana.
Y aunque muchos aún tengamos arena de playa en el coche, calzado y alguna ropa toca decir adiós al verano.
Esta estación nos invita a estar más tiempo en casa resguardándonos del frío y la lluvia que ya empiezan. Para poder disfrutar de nuestro hogar como nos merecemos no hay nada una pequeña y necesaria puesta a punto.
1. Cambia la luz, no solo las bombillas.
El Otoño trae consigo menos horas de luz, lo que nos hace parecer que los días son más cortos y nos "obliga" a encender luces en casa. Por ello introducir puntos de luz cálida nos ayudará a encontrar ese confort que necesitamos. Una lámpara de sobremesa, una vela... nos hará sentir la estancia más acogedora.
Esta vela con aroma a canela y vainilla es ideal para esta temporada.
2. Deja entrar las texturas.
El otoño pide tejidos con algo más de cuerpo que evoquen calidez, lana, terciopelo... Es el momento de empezar a colocar alfombras y cortinas que aíslen del frío.
3. Cambia los colores.
No necesariamente marrón, naranja y beige. El otoño también puede ser verde, burdeos, azul intenso, rosa empolvado o incluso amarillo.
4. Cambia alguna pieza decorativa de sitio.
Al igual que tu ropa y accesorios, tu hogar también necesita actualizarse porque hay cosas que "no pegan" con el clima. En mi caso pasa mucho con los floreros, no siempre tengo flores en casa, pero en lugar de tener todos los jarrones guardados tengo alguno vacío sobre la mesa del salón o la encimera de la cocina porque me gusta como resalta su presencia. Y con el cambio de estación suelo rotarlos pues siento que unos encajan mejor que otros con el ambiente.
5. Introduce una pieza que tenga personalidad.
Esto está muy relacionado con el punto anterior. No tiene que ser algo extravagante, si no una pieza que resuene contigo pero que robe las miradas, puede ser una figura, una alfombra, o una planta. Esto hará que la estancia pase de ser bonita a ser tuya y que te encuentres más a gusto en ella.
6. Crea un rincón para bajar el ritmo.
Un sillón, una lámpara, una mesita y algo que te guste tener cerca. Leer, escuchar música, tomar un café… El otoño invita a recuperar esos pequeños rituales domésticos.

7. Deja sitio para lo inesperado.
A veces queremos dejar todo tan "de revista" y calculado que si luego nos sorprenden con algo no sabemos que hacer con ello. El otoño trae calabazas, castañas, bellotas, hojas secas... y también regalos inesperados, flores que recoges en un paseo o esa cesta de productos del pueblo que alguien aparece con ella en casa. ¿Y ahora dónde ponemos eso? Pues donde quede bonito. Porque una casa demasiado calculada corre el riesgo de no dejar sitio para la vida.
Porque una casa demasiado calculada corre el riesgo de no dejar sitio para la vida.
No necesitas redecorar tu casa para darle la bienvenida al otoño. A veces solo necesitas mirarla de otra manera y darle un poquito de amor.
0 comentarios