Como convertir el drama de madrugar en tu momento favorito del día

Dos tazas de café sobre una mesa, una de porcelana fina y otra de cerámica robusta, ilustrando los diferentes materiales para el desayuno.

Admitámoslo, no hay manera de que madrugar sea algo agradable, pero si hay algo que mejora automáticamente ese momento; el café.

Muchas de nosotras no somos persona hasta que hemos tomado ese primer café del día. Puede que no te levantes con hambre, pero un cafecito siempre entra bien al cuerpo. Y ahora que empiezan las mañanas frescas es importante escoger bien la taza en la que vas a tomar esa dosis de cafeína.

Y es que la elección de la taza es algo más que puramente estética.  El material influye mucho en como percibimos la bebida, por eso te voy a contar las diferencias entre ellos para que sepas elegir el que mejor se adapta a ti.


Porcelana, mi taza favorita es de este material. Permite apreciar los matices del café al ser un material no poroso y no altera los sabores. 

  • Se percibe frío al tacto.
  • Fino y ligero.
  • Resistente a las manchas.
  • Apta para altas temperaturas como hornos y lavavajillas.


Cerámica, el peso engaña a nuestro cerebro y su grosor nos hará percibir la bebida como con más cuerpo, más densa y más intensa.

  • Se percibe más cálido al tacto (por ello tiene muchas fans en invierno).
  • Grueso y robusto.
  • Es muy versátil y ello hace que pueda adoptar multitud de formas y diseños.
  • Mantiene el calor más tiempo.
Taza de cerámica modelo calabazas de Trufa Rosa sobre un fondo acogedor para tomar el café o té de la mañana.

Taza cerámica Otoño 7,50€


Vidrio, sabor 100% real, pero la vista puede engañar al gusto y en función del color del café sentirlo más o menos intenso.

  • Los diseños básicos no aíslan el calor, pero actualmente hay diseños que permiten guardar el calor sin quemar al tacto.
  • Ligero y muy delicado.
  • Permite ver la bebida.


Plástico, es un material poroso y tiende a absorber sabores y olores, como uses la misma taza para diferentes bebidas puedes acabar con un café de sabor raro.

  • Ligero y de gran durabilidad
  • Resistente a los impactos y caídas (ideal para niños o para llevar de viaje).
  • No transmite el calor de forma eficiente (mantiene la bebida templada, pero el exterior puede calentarse).
  • Suele ser apto para microondas y lavavajillas (según el tipo de resina).


Papel, cuando no tienes tiempo en casa y lo coges en la cafetería de camino al trabajo. Material poroso, aunque lleve una fina capa de plástico, el olfato nos traiciona y terminamos sintiendo que el café sabe a papel.

  • Desechable y de un solo uso (muy higiénico para eventos o cafeterías para llevar).
  • Ligero y fácil de almacenar al ser apilable.
  • Requiere un revestimiento interno (normalmente una fina capa de plástico o bioplástico) para no ablandarse con los líquidos.
  • Bajo aislamiento térmico (suele necesitar una faja de cartón para no quemarse las manos con bebidas muy calientes).

Ahora que ya sabes lo más destacable de cada uno, cuál elijes para ese primer café de la mañana?? Quizás siga sin ser tu momento favorito, pero si que será algo más agradable. 


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